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Diagnóstico de las ANP's en el Estado de México

La conservación y manejo de los recursos naturales representados por el conjunto de elementos bióticos (organismos) y elementos abióticos (clima, suelo) y servicios ambientales que de ellos derivan, implica diferentes enfoques de estudio. El diagnóstico surge como herramienta importante para entender los procesos ambientales, sociales y culturales que rigen y determinan la base actual de los recursos naturales existentes. Asimismo, implica la evaluación del contexto actual partiendo de la identificación de problemas y su caracterización, y tiene como objetivo principal discernir y definir causalidades, además de posibles implicaciones y soluciones específicas. El diagnóstico refiere también amenazas y vulnerabilidades de un entorno en particular, aunque también fortalezas y oportunidades. La evaluación de tres grandes ejes (ambiental, social y cultural) implica la contextualización del estado actual del conocimiento basado en la compilación y análisis de información específica y relevante de un sistema (CONANP, 2011).

El propósito de este capítulo es describir y analizar los diversos aspectos que giran en torno a las Áreas Naturales Protegidas localizadas en la entidad.

En este contexto, destacan las características naturales de la entidad, las primeras acciones para su conservación, el marco jurídico y administrativo vigente, así como una evaluación de las condiciones de las 84 Áreas Naturales Protegidas existentes.

ANP's Federales

Las trece ANP establecidas con régimen de protección federal en el Estado de México se distribuyen de la siguiente manera: una Reserva de la Biosfera (compartida con el estado de Michoacán), dos Áreas de Protección de Flora y Fauna, un Área de Protección de Recursos Naturales y nueve Parques Nacionales (PN).

Parques Nacionales

Los Parques Nacionales están entre las ANP más antiguas de la entidad y sus decretos corresponden al periodo 1936-1948. No obstante, con excepción tal vez del Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl, puede decirse que en general estas áreas no fueron suficientemente atendidas durante décadas, en virtud de la inexistencia de planes operativos y personal dedicado a realizar actividades de vigilancia y conservación de los recursos naturales.

En términos de biodiversidad, los Parques Nacionales de la entidad no cuentan con una alta diversidad biológica en comparación con otros estados del país, no obstante destacan en este rubro Izta-Popo, Zoquiapan y Anexas, Bosencheve y Lagunas de Zempoala, al ser áreas que aún conservan sus atributos de diversidad biológica, servicios ambientales y paisajísticos para los que fueron decretados.

Respecto a las presiones y amenazas de las actividades antropogénicas sobre la diversidad biológica y el principio bajo los cuales fueron decretadas las áreas como Parques Nacionales, es claro que el crecimiento demográfico y la modificación de uso de suelo son dos actividades que afectan severamente a estos sitios en el  Estado de México y, en el caso específico de Molino de Flores y Sacromonte, el turismo y la carencia de actividades de manejo y conservación, han sido los factores que han afectado considerablemente la situación ambiente.

Los Parques Nacionales ubicados en el Estado de México presentan una amplia diversidad de características, que incluyen la extensión variable, la forma en que fueron decretados, la antigüedad de los decretos, el crecimiento demográfico en algunos casos y la modificación del uso del suelo; por lo que su diagnóstico demanda un análisis que permita establecer la medida en que los esfuerzos de conservación bajo esta categoría de manejo es oportuna en cada caso, partiendo de la definición de la misma contenida en el Artículo 50 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente: “Los parques nacionales se constituirán, tratándose de representaciones biogeográficas, a nivel nacional, de uno o más ecosistemas que se signifiquen por su belleza escénica, su valor científico, educativo, de recreo, su valor histórico, por la existencia de flora y fauna, por su aptitud para el desarrollo del turismo, o bien por otras razones análogas de interés general”.

Parques Estatales

La presencia de los Parques Estatales en el Estado de México otorga cierta particularidad al territorio, dando un valor único a la superficie decretada con ANP. Los recursos naturales y biológicos que cada una de las áreas presentan, se encuentran en conservación, algunos de ellos en restauración, con la única finalidad de seguir manteniendo el equilibrio ecológico y garantizar la calidad ambiental, ecológica y biológica a partir de este instrumento de gestión ambiental que son las Áreas Naturales Protegidas.

Valorando los objetivos de creación de los Parques Estatales, así como los resultados de  indicadores de evaluación aplicados para fines del presente Sistema Estatal, se observa que en términos de biodiversidad, los PE no se caracterizan por una alta diversidad biológica en relación a las ANP de otras categorías de manejo en la entidad; sin embargo, destacan seis parques que se encuentran por encima del promedio evaluado, y son: Sierra de Nanchititla, Zoológico de Zacango, Cerro el Faro y los Monos, Sierra de Guadalupe, Cerro Gordo y Vista Hermosa.

El resto de los Parques Estatales de la entidad cubre parcialmente los criterios en términos de biodiversidad, de ahí que se requiera generar medidas que eficienten el manejo actual de los recursos naturales en estas zonas, que les permitan desempeñar la función ambiental para la que fueron decretados.

Conforme a la evaluación realizada para fines del presente Sistema Estatal, destacan los Parques Estatales Sierra de Nanchititla, Sierra de Tepotzotlán y Sierra de Guadalupe, al obtener los valores más altos en lo que respecta al nivel de cumplimento de los objetivos de decreto dentro de su categoría de manejo. Por el contrario, los valores más bajos en la evaluación los presentaron los PE Metropolitano de Naucalpan, Estado de México Naucalli e Ing. Gerardo Cruickshank García.

Áreas de Protección de Flora y Fauna (APFF)

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) son las encargadas de administrar, manejar y preservar los ecosistemas y elementos de las Áreas de Protección de Flora y Fauna Ciénegas del Lerma y Nevado de Toluca, así como de vigilar que las acciones que se realicen dentro de éstas, se ajusten a los propósitos de las declaratorias.

En términos generales y en lo que respecta a las presiones y amenazas, las Áreas de Protección de Flora y Fauna se ven afectadas principalmente por el crecimiento demográfico y la modificación del uso del suelo y, en el caso del Nevado de Toluca, el limitado control turístico y las insuficientes actividades de manejo y conservación, han sido los factores que han afectado considerablemente su situación ambiental.

Las Áreas de Protección de Flora y Fauna son de gran importancia pues comprenden hábitats de cuyo equilibrio y preservación depende la existencia, transformación y desarrollo de las especies de flora y fauna. Además, en éstas se llevan a cabo actividades relacionadas con la preservación, repoblación, propagación, aclimatación, refugio, investigación y aprovechamiento sustentable, así como actividades relativas a la educación y difusión ambiental y se autoriza el aprovechamiento adecuado de los recursos naturales a las comunidades que ahí habiten en el momento de la declaratoria respectiva, o que resulte posible según los estudios que se realicen, conforme a las NOM y usos del suelo que establecidos en la declaratoria.

Santuarios del Agua y Forestal, Estado de México.

Los Parques Estatales denominados “Santuarios del Agua”, son áreas ambientales estratégicas que tienen la finalidad de proteger, conservar, restaurar y aprovechar sustentablemente los recursos naturales, la biodiversidad y el ambiente en general, así como el garantizar la recarga de los acuíferos y el abasto de agua a las generaciones presentes y futuras.

Una de las características que presentan estas zonas es que preservan las condiciones naturales que permiten la continuidad del ciclo hidrológico, entendiendo éste como el proceso de lluvia-evaporación-escurrimiento-infiltración-lluvia.

Los Santuarios de Agua y Forestal de categoría “Parque Estatal” que son considerados por el Código de Biodiversidad para el Estado de México, son áreas decretadas como ANP, por la importancia hídrica que presentan y que beneficia a especies faunísticas y florísticas, asimismo otorgan hábitats acuáticos únicos y sin olvidar la participación en la recarga de mantos acuíferos.

Bajo la evaluación aplicada respecto a los indicadores en cada uno de los santuarios, se determina el comportamiento relacionado con el cumplimiento de los objetivos de esta categoría, dando a conocer las condiciones que cada santuario tiene y las cuales han sido aplicadas.

Es importante mencionar que las condiciones físicas, ambientales, ecológicas, sociales etc.; no se presentan de forma igual en todos los santuarios, por lo que la atención debe estar bajo la particularidad de cada uno de ellos.

Reserva de la Biosfera (RB)

La categoría de Reserva de la Biosfera está fundamentada en el concepto de biodiversidad y conservación del equilibrio ecológico, buscando proteger la totalidad de los recursos naturales y la vasta existencia de flora y fauna de los diversos ecosistemas, promoviendo una cultura de protección que involucra a la sociedad como un elemento participativo.

Contar con espacios en donde además de la recreación y el esparcimiento se ofrezcan alternativas y proyectos sustentables que permitan elevar la calidad de vida y cuenten con una perspectiva orientada hacia un futuro prolífico sin poner en peligro la riqueza natural, es parte de la función de las Áreas Naturales Protegidas.

Con base en los criterios de evaluación del presente Sistema Estatal y específicamente en lo que respecta a la categoría de Reserva de la Biosfera, puede observarse que en términos generales la RB Mariposa Monarca cumple con los indicadores evaluados, destacando que esta ANP se constituye por uno más ecosistemas cuyo valor científico, educativo y de recreo permiten la ejecución de actividades de preservación de los ecosistemas y sus elementos.

La RB Mariposa Monarca a pesar de que cuenta con decreto oficial y tiene un límite definido conforme a éste, se ha evaluado por debajo de los valores promedio de planificación debido a que la infraestructura no se adapta a los requerimientos de los visitantes, además de que no existe información que justifique si el personal posee las capacidades que le permitan llevar a cabo actividades de manejo dentro de la zona.

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